Lo cierto es que el bote dónde guardo los pinceles se había quedado pequeño, así que decidí transformar este bote de patatas fritas en mi nuevo "guarda-pinceles", éso sí, dándole un aspecto envejecido y dejando incluso algún "churretón" de pátina, imitando manchas escurridas....
Le da así un aire más trabajado, no?